jueves, 27 de agosto de 2015

MARÍA REINA




La fiesta que hemos celebrado el pasado día, 22 de Agosto, pone el acento al tema de la Asunción, solemnidad que también celebramos el día 15 del mismo mes de Agosto. María “asunta en cuerpo y alma a la gloria celestial”. María fue ensalzada por el Señor como Reina de cielos y tierra, a fin de que se asemejase de forma más plena a su Hijo, Señor de señores y vencedor del pecado y de la muerte. Ella siempre estuvo unida y asociada a Cristo, conformada a Cristo, hasta el punto de sentir su alma traspasada por su Pasión y su Muerte, y ofrecérselo al Padre moribundo. Por eso, la Liturgia le concede el título de Reina y como a una Reina la venera y la celebra sentada junto al Rey su Hijo. María resplandece por su concepción inmaculada, porque es “llena de gracia”, porque es la Madre de Dios, por su virginidad intacta, por su fe y por su profunda humildad. Por todas estas virtudes María es la Reina de los apóstoles, de los mártires, de las vírgenes, de los confesores, de todos los santos y hasta es Reina de los Ángeles.

Como los otros miembros de la “comunión de los santos”, María es una interlocutora personal para los creyentes. Sobretodo, es un miembro excepcional del Cuerpo de Cristo: es la Discípula ejemplar que ora , que ha vivido una vida de fe orientada a Dios, una vida sencilla, entregada a Dios; y, ahora es madre de todos los creyentes.

¡Oh  María!, REINA, piadosa, alcanza para estos siervecillos que acuden a saludarte, los dones de la gracia de tu Hijo, Señor nuestro.AMÉN.


1 comentario:

  1. ¡OH, MARÍA, te felicité con motivo de tu Asunción y de tu realeza, a ver si me es posible"enviarte" mi mensaje impregnado de cariño filial, con un poquito de más ternura que el año pasado.

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